En la intimidad

Lecciones de amor que le daría a mi yo adolescente

Cuando tenemos 15 años, soñamos con el príncipe azul. Le escribimos cartas, imaginamos cómo sería darle “un piquito” o caminar agarrados de la mano. Hoy, recordar todas esas cosas nos llena de ternura y nos hacen un poco de gracia: éramos así de inocentes