Cuatro tips de belleza que nos heredaron nuestras abuelas

Nuestras abuelas son expertas en trucos de belleza con elementos e ingredientes naturales.

Aquí te compartimos cuatro que, para nosotras, han resultado muy efectivos:

1. Rosa Mosqueta:

Esta planta es conocida como “la flor de la juventud”. Es un arbusto silvestre que posee flores blancas y rosadas.

Publicidad

De las semillas de estas flores se obtiene un aceite esencial que se llama escaramujo y se utiliza para atenuar arrugas y líneas de expresión. La idea es untar el aceite en el rostro para rejuvenecer y humectar la piel.

2. Concha de nácar:

El polvo de la concha de nácar tiene infinidad de propiedades y puede hacer maravillas con la piel. Según un estudio realizado en México, los productos cosméticos a base de este material pueden rejuvenecer la piel, disminuir manchas, minimizar poros dilatados, evitar el acné, estimular la cicatrización, aumentar la hidratación, aclarar la piel y protegerla contra los rayos UV.

3. Jabón Azul:

Este implemento del cuarto de lavado era años atrás un aliado clave para las mujeres. Las abuelas utilizaban el jabón azúl en barra para limpiarse la cara y el cabello. Se trata de un jabón alcalino, con olor neutro.

Publicidad

Los expertos tienen opiniones econtradas con respecto a esta herramienta de belleza ya que por su alcalinidad, no se ha comprobado que sea efectivo. Aún así, quienes tienen piel grasa pueden probar lavarla con este jabón un par de veces a la semana, ya que tiende a resecar la piel. Para las mujeres con piel seca, su uso no es recomendable.

4. Aceite de almendra:

A las abuelitas no les podía hacer falta el aceite de almendra pues este tiene propiedades rejuvenecedoras, emolientes e hidratantes.

Es una excelente opción para masajear la piel pues ayuda al desarrollo muscular. Además, previene la caspa, la resequedad de la piel, las quemaduras y la hinchazón. También se recomienda su uso como un excelente hidratante para las cuticulas de las uñas.

Tomado de www.revistaperfil.com / Grupo Nación. Fotografía: Shutterstock.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *