Control pediátrico, ¿en qué consiste y por qué es importante?

Foto: Europapress

Semanas antes de que la madre dé a luz al bebé, se debe iniciar el proceso de preparación para el nacimiento, de la mano del pediatra.

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A partir de ese momento, este especialista llevará un control general del crecimiento del niño, le programará citas durante los primeros 12 a 18 meses de edad y la frecuencia dependerá de la evolución de los datos y hallazgos del examen físico.

Según la especialista Julia Fernández, al nacer se hace un examen físico del bebé, se toman las medidas y se vacuna contra la hepatitis B y la tuberculosis con BCG en el brazo (cicatriz que todos tenemos). Además, en la primera hora, la madre debe alimentarlo, porque este alimento actúa como otra vacuna.

Luego se programa la visita al pediatra de acuerdo a la evolución del infante”, agrega. En estas visitas, el pediatra vigilará el crecimiento del pequeño en cuanto a su peso, talla, circunferencia cefálica, indicadores de factores nutricionales y el desarrollo que determina sus habilidades e indicadores de función neurológica para que, al final de su crecimiento, hacia los 17-20 años, haya alcanzado todo su potencial.

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Asimismo, el médico analizará la relación del niño con el medio, la interacción, hábitos del hogar, esquema de vacunas y su continuidad. Todo este chequeo permite detectar futuros problemas, prevenirlos y tratarlos a tiempo.

De acuerdo con Jorge Matínez, pediatra del hospital Clínica Biblica, otro tema que se aborda es la alimentación y el proceso de ablactación, que se da por lo general entre los cuatro y seis meses. “La edad puede variar, pues depende mucho del contexto familiar del niño y de si la madre trabaja, si le da leche materna y otros factores”, indicó el especialista.

Fernández agregó que el control pediátrico debería ser hasta que finalice el crecimiento y desarrollo, o sea hasta que pase la adolescencia y el paciente alcance su etapa de maduración.

(El control pediátrico) es obligatorio hasta los 18 meses, luego sería a los 2 años y cada año hasta la mayoría de edad. Pero esto no se logra en el 100% de los niños y adolescentes”, comentó Fernández.

Recuerde que además de ver al especialista en la cita establecida, debe consultar al pediatra siempre que el niño se enferme, cuando tenga dudas sobre algún medicamento, la alimentación o cualquier otra duda.

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Por Gabriela Flores V. / Guía de Salud. GN. Fotografía: Archivo Eme de Mujer.

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