¿Quién pone las reglas con los videojuegos?

No se trata de prohibir que sus hijos tengan acceso a los videojuegos, pero sí de analizar el impacto que pueden tener en ellos.

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¿Cómo manejar el tema en el hogar? Según la psicóloga Rocío Solís  los padres tienen el poder y el deber de controlar el material que llega a las manos de sus niños y analizar si va de acuerdo con su edad. Ella añade que es necesario que lean la etiqueta que traen e indagar sobre su origen en Internet de ser necesario.

El psicólogo Erick Quesada recomienda a los padres analizar si el videojuego que tiene o desea el menor frente a la pantalla aporta a su aprendizaje, desarrollo intelectual y motor. Sin olvidar que el impacto es mucho más intenso, pues el jugador no se encuentra pasivo, sino que se ve estimulado a responder generalmente en forma agresiva para defenderse y buscar el objetivo final: ganar, dice Quesada.

Eso sí, también hay que tomar en cuenta que si están bien orientados aportan elementos positivos como incentivar la toma decisiones y que el menor percibe que su esfuerzo se ve recompensado. Además, ejercitan la imaginación sin limitaciones.

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Contra el reloj

Entre las preocupaciones de los padres de familia y educadores se destaca el temor a la adicción que este tipo de entretenimiento genera en los menores. Y no es un miedo infundado, pues en Europa ya existe una clínica desde el 2006 para los adictos a los videojuegos.

Para evitarlo hay que poner horarios para que no pasen horas jugando, recalca Solís que sugiere una hora al día. Agrega que los padres no deben dejar solos a sus hijos y por el contrario sentarse a jugar.

Por Neyssa Calvo Achoy. Publicado en Grupo Nación. Fotografía de archivo Eme de Mujer.

 

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