Como hacer una huerta en casa

No hay nada más rico que sazonar la comida con hierbas. Basta ponerle un poquito de tomillo, albahaca o romero recién cortados para cambiar el sabor de cualquier plato. Muchas personas acostumbran adquirir estas plantas comestibles
en la Feria del Agricultor o en el supermercado; sin embargo, otra posibilidad es tener una pequeña huerta en la cocina.

Hay que tomar en cuenta siete elementos para crear ese rincón verde: la ubicación, los recipientes, la luz y la ventilación, la elección de las plantas, el sustrato, el riego y las prácticas para erradicar plagas.

A continuación, te explicamos en qué influyen esos factores a la hora de construir una huerta casera.

1. Ubicación

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Busca un espacio libre en la cocina para crear su rincón verde. Evita la zona donde se realiza la cocción de los alimentos, ya que el exceso de calor puede dañar las plantas comestibles. Opta, más bien, por colocarla cerca de las ventanas para que las hierbas disfruten de la luz natural y de una adecuada ventilación.

2. Tipo de recipientes

Varía mucho según el tipo y la cantidad de plantas. Si vives sola podrías sembrar una ‘matita’ de albahaca, que te durará varios días; en cambio, una familia más numerosa necesitará una maceta o caja más grande.

A la hora de comprar los maceteros, asegúre de que tengan 20 centímetros de profundidad para que las raíces se desarrollen bien.

3. Luz y viento

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Las plantas necesitan iluminación natural para que crezcan. Deben recibir, por lo menos, tres horas diarias de luz natural. En cuanto a la ventilación, se aconseja colocarlas cerca de la ventana para que puedan recibir aire durante todo el día.

4. Tipo de planta

En una huerta casera se pueden colocar hierbas aromáticas, como tomillo, albahaca, romero, laurel, perejil y orégano, entre otras.
5. Sustrato

Hay que preparar la tierra antes de sembrar las plantas. Se aconseja colocar compost (abono natural), que es rico en nutrientes. Aunque existen formas de prepararlo en casa, usted también puede adquirir el producto listo en viveros y supermercados. Una bolsa  de dos kilos puede costarle cerca de ¢2.000, indica Urcuyo.

6. Riego 

La frecuencia del riego varía según la ubicación de su casa. En zonas más calientes, como Guanacaste o Santa Ana,hay que hacerlo más a menudo. Se recomienda tocar la tierra de la huerta a diario para comprobar que se encuentra húmeda. Si está seca, debes regarla.

7. Plagas

Siempre existe el riesgo de que una plaga afecte la huerta casera. Para evitar que esto suceda, se  aconseja utilizar repelentes 100% naturales. A la hora de comprarlos, fíjate que sean orgánicos y  que cuenten con una certificación  internacional que los acredite como tales. Existen también recetas caseras para que prepares tu propio repelente. Por ejemplo: puedes licuar una cabeza de ajo y un chile picante en un litro de agua. Rocía la huerta una vez por semana con esa mezcla.

Tomada del Suplemento de Compras / Grupo Nación. Fotografía: iStock.

 

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