7 ideas para que tu hijo se comunique

Algunas veces, igual que sucede con los adultos, los niños no expresan lo que les preocupa, entristece o molesta, ya sea por temor a la reacción de sus padres (que los regañen, que les parezca ”tonto” o que se burlen), por vergüenza o simplemente por no encontrar las palabras para expresar lo que ni ellos mismos saben que sienten.

Por esto, tenemos que motivarlos a ser más comunicativos y eso se puede lograr con estrategias de juego como las siguientes:

√ Memoria de emociones. La memoria de emociones consiste en parejas de tarjetas que muestran los diferentes estados de ánimo, por ejemplo, una niña feliz, un niño enojado, un niño triste, un niño asustado y así con el resto de emociones. Se revuelven las tarjetas y se colocan boca abajo haciendo filas y columnas. Luego, se juega memoria: por turnos se levantan dos tarjetas para encontrar las parejas. Cada vez que alguno de los participantes encuentre una pareja, deberá decir algo que le haya pasado durante la semana que lo haya hecho sentir según la emoción encontrada. Estas tarjetas pueden ser fabricadas por uno mismo.

√ La mano de las preocupaciones. Consiste en dibujar la mano del niño en una hoja y escribir en cada dedo algo que le haga sentir preocupado y algo que puede hacer al respecto. Esto les permite a los padres conocer lo que preocupa a los niños, así como la capacidad para enfrentar dicha situación.

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√ Títeres. Se puede entablar una conversación entre el títere que usa el niño y el títere que usa el adulto. El títere del adulto le puede contar al del niño algún problema para escuchar los consejos que el niño pueda darle o también para preguntarle acerca de alguna situación que el “títere” del niño esté viviendo en la escuela, con un compañerito, con su hermano, entre otras.

√ Jugando a completar frases. Es un juego verbal que consiste en que el adulto dice una frase a la mitad y el niño la completa. Por ejemplo, el adulto dice: “Lo que más me gusta de ir al kínder es…” y el niño termina la frase. “Lo que no me gusta de jugar con mi hermano es…”, etc.

√ El juego de sentirse bien y sentirse mal. Es un juego que trata de que cada miembro de la familia, una vez a la semana, cuente algo que lo haya hecho sentir bien y algo que lo haya hecho sentir mal durante esa semana. Una variación de este juego es “lo mejor y lo peor del día”, en el cual a la hora de la cena, por ejemplo, cada miembro de la familia cuenta qué fue lo mejor y lo peor que le sucedió durante ese día.

√ Jenga de sentimientos. Consiste en jugar el juego de jenga tradicional, pero cada bloque tendrá escrito el nombre de un sentimiento y el niño, al sacar ese sentimiento, debe hablar de la última vez que experimentó esa emoción.

√ Cuentos. Leerle un cuento al niño y comentarlo, mientras se enfatiza en las emociones del personaje principal del cuento así como sus formas de resolver el problema y compararlo con lo que esté viviendo el niño, puede convertirse en una excelente forma de desahogarse y encontrar una manera para enfrentar el problema.

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