¿Cómo se desarrolla el lenguaje en los bebés?

Lenguaje bebé
Lenguaje bebé

De los dos a los tres meses, comienza el contacto entre el bebé y sus seres cercanos. Cuando sonría, la madre debe devolverle la sonrisa. Cuando mire a alguien, es bueno mirarlo de vuelta y hablarle. Si emite un sonido, conviene repetírselo. También, es una buena etapa para cantarle y ponerle música.

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De los tres a los seis meses, el niño produce más vocalizaciones. Además, juega con su boca y lengua, y reclama atención. Para este momento, relaciona palabras con acciones y los sonidos fuertes lo asustan. Un motivo de preocupación debe ser si no sonríe ante la voz o la sonrisa del adulto.

De los seis a los nueve meses, los sonidos que emite tienen más fuerza y diferentes ritmos. Ahora, gusta repetir sílabas aisladas.El adulto debe poner atención a lo que “dice”, para que comprenda la intención comunicativa del lenguaje. Los chiquitos comienzan a señalar lo que ven y quieren; entonces, es útil que el adulto le diga el nombre de las cosas. De esta manera, el pequeño irá entendiendo el significado de las palabras.

De los nueve a los doce meses, puede recurrir a cantarle varias veces la misma canción y ponerle música para que baile. En esta etapa, ellos comprenden más y están atentos a las palabras y a las expresiones. No dude en decirle cuando no se debe de hacer algo, porque ya comienza a entender.

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De los 12 a los 18 meses, el lenguaje aumenta cada día. No debe alarmarse si todavía no habla, ya que puede estar ocupado en su desarrollo motriz. Cuando esté afianzado en su postura, puede poner más atención al lenguaje; sin embargo, el lenguaje comprensivo aumenta constantemente, a diferencia del expresivo. Se le pueden enseñar los sonidos de los animales con su nombre respectivo. También se le pueden dar libros con dibujos grandes y de colores, repetirle las palabras correctamente sin corregirlo, para evitar la frustración. Motivos de preocupación deben ser cuando el bebé no señala con el dedo lo que quiere y no emite sílabas redobladas (“ta-ta-ta”), cuando no utiliza gestos para llamar la atención, pedir o rechazar, y no identifica cuando se le nombran, objetos o personas familiares.

De los 18 a los 24 meses, el bebé utiliza tanto el lenguaje comprensivo como el expresivo; además, emplea muchos gestos. Ya dice su nombre, trabaja la ubicación espacial (arriba, abajo, adentro, afuera), da órdenes simples y hace oraciones de dos palabras. Leerle cuentos, no hablarle con un lenguaje infantil, dejarlo hacer las cosas por él mismo bajo supervisión, pedirle ayuda en tareas de la casa y felicitarlo son parte de las cosas que podrán ayudarlo a avanzar. Usted solo deberá preocuparse si no ha comenzado a decir palabras con sentido (“agua”, “papá”) y no comprende palabras cotidianas sin gestos.

Cada niño se desarrolla a su ritmo. Lo importante es observar que evolucione y no se estanque en alguna etapa.

Tomado de Agenda para mamá.

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