¿Cómo lograr que los niños se enamoren de las letras?

Niña juega con letras
Niña juega con letras
Niña juega con letras
Niña juega con letras

“Tu hijo va a amar tanto las letras y las palabras desde pequeño que no les tendrá miedo para usarlas y formar ideas’. Recordemos que no solo se trata de juntar letras y hacerlas sonar”.

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Así resume su pensamiento Malva Villalón, doctora en Psicología Evolutiva y en Educación: desde antes de los cinco años es cuando más herramientas adquiere un individuo para la lectura.

Esto no implica que el niño vaya a leer a esa edad, sino que no les tendrá miedo a las letras y poseerá un buen vocabulario que le permitirá, sin problemas, leer y escribir. Con esa disposición, tal vez logre este hito incluso antes de arribar a la escuela, o al menos el camino le resultará más llano.

Para esta investigadora de la Universidad Católica de Chile, autora del libro Alfabetización inicial, las habilidades relacionadas con la lectura se desarrollan muy temprano, pero deben fluir a un ritmo natural.

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“Los niños nacen con la capacidad de escuchar la lengua materna y de distinguirla de las otras. Por eso, necesitan de adultos que les hablen constantemente. Si se usa un lenguaje rico en palabras y en ejemplos, a los niños les será más fácil reconocer ideas en el momento en que lean”, explicó Villalón.

“En el primer año de vida, los menores son capaces de darle su libro favorito a alguien para que lo lea. A los dos años, ya hacen marcas específicas y, cerca de los tres, comienzan a hacer trazos, lo que para ellos son sus primeras letras. Ellos, a esas edades, ya distinguen lo que es un dibujo de lo que son letras”, aseguró la experta.

Para “enamorarlo” de la lectura, es vital hacer que las palabras “hablen”, que tengan sentido. Es decir, los niños primero deben tener espacios para hablar mucho, interactuar con adultos y otros infantes. Esto les permitirá manejar un vocabulario amplio y luego, naturalmente comenzarán a buscar las letras. Todo esto debe hacerse siempre a manera de juego, para que el menor no lo sienta como obligación.

Tomado de www.nacion.com

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