¿Qué dicen tus hábitos alimenticios sobre tu personalidad?

No todos podemos llevar una dieta rigurosa de la misma manera. Para unos es bien fácil mantener un patrón alimenticio estricto, mientras que otros no pueden resistir ante la tentación. ¿Alguna vez te has preguntado por qué?

Una reciente investigación sugiere que, en efecto,  nosotros “somos lo que comemos”. Según el estudio, publicado en la revista Appetitte, investigadores del Instituto Suizo de Tecnología encontraron que nuestros hábitos alimenticios son profundamente influenciados por nuestros rasgos de personalidad.

Los expertos enviaron tres cuestionarios para determinar la personalidad, rutina de alimentación y selección de alimentos. Las personas que recibieron los cuestionarios fueron seleccionadas al azar. Casi mil personas completaron las preguntas.

Las interrogantes fueron diseñadas para medir lo que los psicólogos definen como las cinco dimensiones básicas de la personalidad: apertura a la experiencia,  responsabilidad, extroversión, amabilidad o estabilidad emocional.

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“Encontramos que la personalidad de una persona, en efecto, determina por qué él o ella comen lo que comen”, dijo el autor principal de la investigación, Carmen Keller. Por ejemplo, “la falta de responsabilidad lleva a que las personas coman impulsivamente y a perder el auto control cuando se enfrentan a comidas tentadoras”, explicó.

“La gente neurótica tiende a comer alimentos más altos en calorías para lidiar con sus emociones negativas”, añadió.

Aquí les presentamos las descripciones de los hábitos alimenticios que vincularon con cada dimensión de personalidad:

Apertura a la experiencia

Tienden a mantener una dieta saludable y balanceada, algo como la mediterránea. No son amantes de las carnes y no disfrutan la carne roja. En cambio, disfruta de una dieta basada en vegetales, quizás con algún pescado. No tienen problema para ingerir frutas y vegetales.

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Responsabilidad

Son más propensos a buscar información, controlar los factores de estrés e incorporar comportamientos que benefician su salud. Son menos propensos a que les gusten las carnes y se restringen más  a la hora de comer. No comen dejándose guiar por las emociones y prefieren las frutas antes que los dulces.

Extroversión

Disfrutan socializar y a la hora de comer tienden a dejarse llevar por los olores y la apariencia de la comida. Consumen más carnes, golosinas y alimentos salados. Les encantan las bebidas dulces.

Amabilidad

 No existe correlación entre esta dimensión de la personalidad  y la selección de alimentos, aunque el estudio no reflejó gran consumo de carne.

Neurotismo

Solo hacen dieta cuando es conveniente. Comer es una manera de canalizar sus emociones. Ingieren menos vegetales y más mantecados.

Los resultados reportados por Keller y su equipo sugieren que ciertas características de la personalidad pueden reflejar “factores de riesgo” si no se lleva un estilo de vida saludable, por lo que nuestra habilidad de mantener un balance tiene que ver con cuán bien entendemos la complejidad de nuestro carácter.

Cómo respondes a situaciones en el día a día puede determinar tu patrón alimenticio.

En otras palabras, mientras mejor te conozcas, mejor puedes guiar tu alimentación por un camino saludable.

El Nuevo Día/GDA

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