Cómo usar los vestidos de verano bajo la lluvia

moda, tendencias
Los aguaceros no son impedimento para usar estas prendas. La solución es combinarlas con blazers, gabardinas, botas de caña alta, botines, medias largas o pashminas

La estación lluviosa llegó y la ropa más abrigadora sale del clóset. Sin embargo, no porque las calles estén mojadas, hay que dejar de utilizar los vestidos veraniegos o los que marcan tendencia.

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Entre estos últimos sobresalen los largos, así como los que tienen estampado floral, los de color blanco con inspiración boho chic, los que tienen encaje y mangas largas.  El secreto para utilizar cualquiera de esos vestidos es combinarlos con accesorios que contrarresten el frío, como abrigos, botas altas, botines, bufandas, leggins o medias gruesas altas.

Con abrigos.  Blazers, jackets de mezclilla o de cuero, abrigos tejidos y gabardinas (trench coats) entran en esta categoría.  Para un outfit bien logrado, lo ideal es combinar el color del abrigo con uno de los tonos del vestido, según explica Adriana Chinchilla, consultora de moda.  En el caso de los trajes lisos, es posible optar por un abrigo en un color contrastante.

Hay que tener presente que los blazers y las gabardinas son ideales, pues sirven para usar con vestidos formales o “casuales”, ya sea de día o de noche.
Por su parte, las jackets aportan un aire más “casual”.  Si lo que se busca es darle más protagonismo al vestido, lo mejor es optar por abrigos cortos.

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Con botas.   Las de caña alta realmente protegen del frío. Eso sí, a la hora de elegirlas, lo recomendable es que la altura de la caña sea proporcional a la de la persona, así como a su contextura.  “Para evitar verse baja, lo ideal es que las botas queden debajo de la rodilla y que las mujeres más delgadas las usen pegadas a las piernas, para no generar mucho volumen”, detalla Chinchilla.  Por su parte, los botines se pueden utilizar, por ejemplo, sobre medias gruesas o leggins.  Lo ideal es que este tipo de calzado sea de cuero, ya que protege de la lluvia y la ceniza, a diferencia del de gamuza, según afirma Chinchilla.
Ella aconseja que las botas y los botines sean de un color liso, libres de accesorios y que tengan un color a juego con el del vestido.

Con accesorios pequeños.  Bufandas, pashminas y medias largas gruesas o leggins son buenas alternativas para sacar del clóset y complementar los vestidos veraniegos.  En el caso de las pashminas, que son más grandes y largas que las bufandas, se pueden llevar sobre los hombros, anudadas al frente o en la espalda.

 

Por Irene Traube G.  /  DC, Suplementos, La Nación.  /  Foto:  Jorge Arce, La Nación.

 

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