Los momentos incómodos del sexo

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El sexo es por definición un momento placentero o, al menos, así debería serlo. Pero, sucede que muchas veces, por diferentes motivos o circunstancias, se vuelve incómodo. Puede ser que te haya pasado alguna vez, muchas o ninguna pero, en todo caso, seguramente ha llegado a tus oídos algún comentario de gente a la que sí le pasó.

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Hoy elaboramos una lista de esas situaciones comunes que nos desconcentran e incomodan al momento del sexo:

No sabés cómo empezar. Claro que el sexo tiene un preámbulo, más o menos prolongado, que suele comenzar con besos y caricias que dan paso a lo demás. El tema es que, muchas veces la ansiedad, conjugada con nervios, apuro o timidez, hace que nos trabemos y nuestro cuerpo no sepa ni cómo actuar ante ese puntapié inicial tan simple. La clave para sortear este obstáculo es: ¡afuera los prejuicios, animate!

Te viene el impulso de gritar. Si la otra persona ya te conoce en este contexto no hay mucha complicación, pero cuando es la primera vez con él o aún no tienen demasiada confianza puede que ese momento en que gritar con toda tu alma se vuelve un deseo incontenible y no sea por demás cómodo. Lo único complicado de la situación es si están en un lugar en el que otros puedan escuchar, sino liberá tu impulso solo cuidando no aturdirlo.

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Te das cuenta que el tamaño sí importa. Estás a punto de tener sexo con ese chico que te encanta, que mirás sin disimulo hace mucho y que es alto, musculoso, simpático. Lo que te indicó el doctor. Llega el momento de dar un paso más y te das cuenta de que el tamaño de su miembro no es lo que esperabas. Igual te librás a la suerte, que pase lo que tenga que pasar.

Te dan ganas de ir al baño. Ley de Murphy… siempre va a pasar cuando estás en lo mejor.  Nunca sabés si reprimir las ganas o hacer un break antes de que pase a mayores. Lo que debés saber es que esto seguirá sucediendo porque algunas posiciones estimulan el punto G y provocan la eyaculación femenina, que al igual que la orina, sale por la uretra.

Uno de los dos quiere mostrarse como profesional del sexo oral. Esta actitud siempre deriva en situaciones incómodas para ambas partes. El placer de esta variante, tanto para nosotras como para ellos, va de la mano del ritmo y no del título de doctorado.

Cuando te abstraés y tus expresiones te juegan una mala pasada. A todas nos pasa que en algún momento nos distraemos, nuestra mente se traslada a otro lugar pero nuestro cuerpo claramente sigue allí. Y lo que es peor, a menudo sucede que tu trance mental deriva en caras extrañas. Consejo a ambos problemas: aprendé a disimular, cerrá los ojos, actuá un poco. Lo imprescindible es no romper tu encanto.

Te olvidaste de depilarte. No esperabas ese desenlace y pasaste de largo la depilación en tu check list antes de una cita. Es incómodo sí, pero hay solo dos vías de escape: huir antes de que sea tarde o liberarte y al diablo con ese mandato a las mujeres. Sin dudas, me inclinaría por la segunda opción. Pasala bomba y al que no le guste, que no te mire.

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Eme de mujer Uruguay.  /  Foto:  Archivo de Eme.