¿Por qué necesitas lubricantes?

Los lubricantes pueden ser aliados fundamentales a la hora del juego sexual y, además, son una puerta al placer para aquellas mujeres que sufren resequedad en su zona íntima. Masajes eróticos, penetraciones placenteras y sexo oral con sabores y aromas a cereza, piña colada, fresa y otras frutas son algunas de las posibilidades que ofrecen los lubricantes. Son productos que deberíamos ocultar menos y utilizar más.

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Normalmente, el revestimiento de la vagina produce un líquido lubricante transparente, el cual hace que las relaciones sexuales sean cómoda. Dicha lubricación varía entre una mujer y otra, e incluso, puede cambiar en diferentes momentos de la vida. La resequedad vaginal es común después de un parto o durante la menopausia, pero también se puede presentar si no hay una estimulación adecuada, por estrés o depresión, o debido a algún tratamiento médico. Por ello, no está de más echar mano a productos que venden en farmacias, tiendas eróticas y hasta en los supermercados.

Al adquirir un lubricante, es importante saber cuáles son sus necesidades y gustos. Además, los especialistas recomiendan utilizar un lubricante vaginal hidrosoluble (a base de agua) pues no daña los condones. Al contrario, se deben evitar productos como la vaselina, el aceite mineral u otros aceites, pues pueden dañar los condones de látex o los diafragmas, además, pueden provocar cambios en el Ph vaginal, y generar irritaciones o infecciones vaginales. Asimismo, para prevenir la resequedad hay que abstenerse de usar jabones, lociones, perfumes y duchas vaginales con fragancia.

Hay muchos tratamientos para la resequedad vaginal. Antes de tratarse los síntomas, es recomendable que un médico determine la causa del problema. Sin embargo, se pueden comprar algunos lubricantes y cremas humectantes vaginales sin necesidad de receta. Éstas a menudo humectarán el área durante varias horas, hasta un día.

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Fuente: Leonel Abud Sánchez, Ginecólogo obstetra del Hospital Clínica Bíblica y Marianela Arias Lamicq, sexóloga de Durex.

Tomado de www.revistaperfil.com

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